El oficio troncal de la edificación con altísima demanda
La albañilería es el núcleo fundamental de cualquier obra de edificación y rehabilitación. La escasez de profesionales cualificados y oficiales de primera en España convierte a este oficio en una de las salidas laborales con mayor estabilidad y remuneración, tanto por cuenta ajena en empresas constructoras como trabajando como autónomo en reformas de viviendas y locales.
Técnicas y competencias aprendidas en el curso
Replanteo de Obras
Trazado de escuadras con la regla 3-4-5, uso de bota de marcar (tiralíneas), niveles láser y plomadas para fijar tabiques y huecos de puertas.
Fábricas y Muros
Colocación a soga, tizón e inglés de ladrillo hueco sencillo, doble, caravista y bloques de hormigón con llagas y tendeles uniformes.
Revestimientos y Enfoscados
Maestreado con regles metálicos, aplicación de mortero fratasado, revocos rústicos, aislamiento térmico acústico y guarnecidos de yeso.
Solados y Alicatados
Preparación de soleras de hormigón, colocación de baldosas cerámicas y gres porcelánico con adhesivo cementoso C2TE y crucetas autonivelantes.
Morteros, dosificaciones y preparación de mezclas
Un buen albañil se distingue por el dominio de las pastas y morteros según el destino constructivo:
- Mortero de Cemento 1:4 (Tipo M-5): Uso general para fábricas resistentes de ladrillo, bloque y recebado de paredes.
- Mortero Bastardo o Mixto (Cemento + Cal + Arena): Mayor plasticidad y transpirabilidad, óptimo para evitar fisuras por retracción y en muros antiguos.
- Hormigón para Soleras y Rellenos (1:2:3): Cemento, arena de río y grava para formación de recrecidos y bases firmes.
- Mortero Cola / Cemento Cola Flexible: Aplicado con llana dentada de 6mm a 10mm en alicatados de baños, cocinas y terrazas exteriores.